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de Fajula Codina Abogados, S.L. a Pepe Fajula

En 2019 ante el evidente cambio de paradigma que se estaba produciendo a nivel social y profesional, entendí la necesidad de simplificar procesos, dedicar más tiempo a las cuestiones jurídicas y menos a la burocracia inherente al negocio.

Esto me ha llevado a evolucionar de un modelo “clásico”, poco flexible, a otro basado en la economía colaborativa y la descentralización de las especializaciones, manteniendo los mismos principios que predicábamos en FAJULA CODINA ABOGADOS SL, contando además con su experiencia, equipo y sinergias. Tengo la plena seguridad de que el nuevo concepto redundará en la práctica de un Derecho y comunicación con el cliente más ágil, próxima y humana.

Áreas de Actuación Profesional

  • Derecho penal en general.
  • Derecho penal económico.
  • Infracciones administrativas y delitos contra la hacienda pública.
  • Derecho Fiscal.
  • Infracciones y delitos contra la propiedad intelectual.
  • Infracciones y delitos contra la propiedad industrial.
  • Infracciones y delitos contra la intimidad y la propia imagen.
  • Acciones de responsabilidad civil por daños y seguridad en el tráfico.
  • Delito de daños.
  • Infracciones penales y administrativas contra la salud pública.
  • Infracciones penales de la seguridad en el trabajo.
  • Delitos contra el honor.
  • Derecho de familia.
  • Infracciones y delitos contra la administración.
  • Delitos de falsedad.
  • Delitos contra las personas.
  • Fraudes contra la seguridad social.
  • Sociedades mercantiles y derechos mercantiles.
  • Derecho de la libre competencia y competencia desleal.
  • Derecho hereditario.
  • Derecho de las entidades financieras y productos de riesgo.
  • Derecho de extranjería.
  • Mediación y arbitraje
  • Derecho bancario.
  • Derecho civil.
  • Delitos ecológicos.
  • Derecho del medio ambiente.
  • Mediación judicial.
  • Transacciones.
  • Procesos arbitrales.

Qué hacemos

Resolvemos los problemas legales que tienen nuestros clientes y, sobre todo, les asesoramos para que no los tengan.

Una vez existe el problema tratamos de solucionarlo por la vía del acuerdo o la mediación (siempre que interese a nuestro representado) y no dudamos en acudir al proceso judicial si es preciso.

Pensamos que la máxima de que “es mejor un mal acuerdo que un buen pleito” no es siempre cierta pues en muchas ocasiones una transacción satisfactoria se logra habiendo forzado un proceso.